
Bueno, creo que hace cien años luz que no cargo ni una miserable foto. Aunque no es necesario aclarar que la siguiente no tiene ni un pelo de mísera, ya que son nada mas ni nada menos que las personas que a través de poesías y corcheas locas de atar me trasmiten sentimientos que quizás yo haya sentido alguna vez, pero nunca lo hubiera podido expresar de la forma en que ellos lo hacen. La considero una de las mejores bandas de nuestro rock, ninguna se le puede asemejar a semejante tsunami de palabras existenciales y energía fuera de órbita que nos trasmite en cada una de sus fiestas, a las cuales asisto religiosamente. Y si, digo religiosamente porque los considero mi fuente de energía. Son mas que una religión, son el aire que respiro. Cuando me siento en el sillón del living y le pongo play a uno de sus discos es como si los tuviera ahi, en frente de mis ojos, como si cada una de sus letras estuvieras dirigidas a mi persona. No sé que sería hoy de mi sin esa energía en estado puro que cada una de sus melodías o canciones me suministra. Hacen que vea a la realidad en su estado de pureza, sin filtro alguno. Me identifico tanto con esta banda, que no sé que sería hoy de mi si no se hubieran inventado Las Pastillas del Abuelo, una fiesta de razones: rocanroll, murga y folklore.