sábado, 4 de abril de 2009

Muchas veces ciertos acontecimientos que nos suceden nos hacen sentir que alcanzamos la felicidad absoluta. Pero lamentablemente nos equivocamos, ya que ninguna situación que se nos presente es sinónimo de felicidad absoluta. Todo tiene un final, todo termina. Seguramente todo lo que nos sucede tiene un sentido y un por qué, pero por mas importante que sea debemos comprender, o aunque sea intentar hacerlo, ya que la felicidad absoluta es el resultado de una serie de sucesos especiales que se complementan y no de un fugaz acontecimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario